Nocaut de Sheinbaum a Somos (creían que la tenían contra las cuerdas)
Somos, nuevo partido anti-4T, surgió del activismo opositor que se aglutinó el pasado sexenio para “defender” al INE y a Lorenzo Córdova. ¿Defenderlos? De las supuestas —yo diría inventadas— agresiones que el árbitro electoral recibía desde Palacio Nacional.
Con prendas y distintivos rosas, organizaron entre 2022 y 2024 cuatro grandes concentraciones de la “marea rosa”: la cuarta, abiertamente de apoyo a las candidaturas, fallidas, de Xóchitl Gálvez a la presidencia y de Santiago Taboada a la CDMX.
Los del templete
- José Woldenberg, expresidente del IFE, único orador en 2022.
- En 2023 hablaron José Ramón Cossío y Beatriz Pagés, hoy integrantes del consejo de Somos. Cossío, exministro de la SCJN, ahora destaca por litigar en la cúpula judicial a favor de grandes corporaciones que suelen abusar de personas y empresas sin capacidad para influir en los juicios.
- Lorenzo Córdova, del consejo de Somos, fue el orador en febrero de 2024.
- Fernando Belaunzarán, telonero de los demás, representa a Somos ante el Instituto Electoral de la CDMX.
- En mayo de 2024 hablaron Xóchitl Gálvez, Santiago Taboada, Guadalupe Acosta Naranjo —hoy presidente de Somos— y Ana Lucía Medina, también de su consejo.
Los de abajo del templete
- Santiago Creel, Marko Cortés y Claudio X. González Guajardo.
- Manuel Añorve, Sandra Cuevas, Silvano Aureoles y Gustavo de Hoyos, este expresidente de Coparmex.
- Luis Donaldo Colosio Riojas; Julio A. Santaella, expresidente del INEGI; Germán Martínez y Vicente Fox.
- María Amparo Casar, del consejo de Somos; Leo Zuckermann; Carlos Elizondo Mayer-Serra; Enrique Vargas del Villar; Emilio Álvarez Icaza, representante de Somos ante el INE; Luis Carlos Ugalde, expresidente del IFE, y Enrique Krauze.
- Alejandro Alito Moreno, Margarita Zavala, Claudia Ruiz Massieu, Beatriz Paredes, José Narro, Elba Esther Gordillo, Miguel Ángel Osorio Chong y Jesús Zambrano.
El rope-a-dope
En 1974, en África, Muhammad Ali, ya veterano para el boxeo —tenía 32 años—, enfrentó a George Foreman, joven y poderoso. Ali había perdido con Joe Frazier y Ken Norton, y cargaba una inactividad forzada por negarse a ir a Vietnam. Foreman, campeón mundial de peso completo, había destrozado precisamente a Frazier y Norton.
Durante buena parte de la pelea, Ali se refugió en las cuerdas. Se cubría, se recargaba hacia atrás y dejaba que Foreman golpeara. Parecía un suicidio, pero era estrategia: su guardia y la elasticidad de las cuerdas amortiguaban el castigo.
Ali administraba sus fuerzas; Foreman las derrochaba. En el octavo round, Ali salió de las cuerdas, conectó una dura combinación y mandó a Foreman a la lona.
Fue el rope-a-dope: engañar al rival desde las cuerdas. Lo recordé por el escándalo del INE.
Los enojados con la 4T
Numerosos políticos, intelectuales, empresarios, periodistas y dueños de medios se sienten agraviados por la 4T. En 2018, AMLO empezó recortando la publicidad oficial y retirando privilegios empresariales, sobre todo el de no pagar impuestos.
Propietarios de medios y periodistas famosos pensaron que, ante la primera crisis, la crítica lo obligaría a soltar dinero. No ocurrió en todo su sexenio. Y no ha ocurrido —ni ocurrirá— con Claudia Sheinbaum.
Los empresarios alérgicos a cumplir sus obligaciones tributarias siguen dolidos. El más notable es Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca, pero no es el único. Se dicen atacados en su decencia porque se les cobra lo que deben.
El INE como bandera anti-4T
Medios, comentócratas y empresarios encontraron en el INE de Córdova su bandera contra la 4T. “Defender al INE, defensor de la democracia” fue la consigna.
Parte de aquella dirigencia se expresa hoy en Somos: Córdova, en su consejo consultivo; Marco Antonio Baños, representante suplente ante el INE, y el exsecretario ejecutivo Edmundo Jacobo Molina, también integrante del partido.
Contra las cuerdas
Córdova dejó el INE al terminar su periodo. En 2023, por insaculación en la Cámara de Diputados, lo sustituyó Guadalupe Taddei.
Tristemente, Taddei se corrompió. Se exhibió su cercanía con el contratista José Alfredo Hernández Casillas: comidas, festejos y viajes de lujo. Tuvo que renunciar. La UIF bloqueó sus cuentas y las de otras personas y empresas vinculadas con los proveedores electorales.
La oposición vio su oportunidad. El regreso de Donald Trump había envalentonado a los promotores de la “marea rosa”, varios de cuyos principales liderazgos están hoy en Somos.
Trump ha amenazado a México para cohesionar a sus simpatizantes en EEUU. No era tan difícil entenderlo.
Pero la oposición tomó las amenazas al pie de la letra. Sus comentócratas armaron algo parecido a la Sinfonía gótica: 500 voces en un solo coro. Su estribillo: “Trump acabará con la 4T por la fuerza, con una invasión, encarcelando a los políticos de Morena, tralalá, tralalá”.
Ensoberbecidos, vieron en el caso Taddei el motivo para golpear con todo. Creyeron que la corrupción de una funcionaria haría caer el poder estadounidense sobre la 4T. Percibieron a Sheinbaum contra las cuerdas.
También pronosticaron que quedaría como la única gobernante de izquierda en América, cercada por gobiernos de derecha encabezados por Trump.
Pero el mundo no se movió como esperaba Somos. Lula ganó en Brasil: las dos grandes naciones latinoamericanas seguirán en la izquierda. Y el partido de Trump perdió por nocaut fulminante las elecciones intermedias.
La ofensiva
Entonces la presidenta salió de las cuerdas. Como Ali contra Foreman.
Este jueves, acompañada por la secretaria Anticorrupción, Raquel Buenrostro, y el titular de la UIF, Omar Reyes Colmenares, mostró que la red de contratistas del INE no nació con Taddei: sus antecedentes se remontan a varios sexenios.
Los hermanos José Alfredo y Raymundo Francisco Hernández Casillas fueron burócratas de Gobernación en los ochenta, a las órdenes de Juan Carlos Padilla Aguilar. En 1989, en pleno salinismo, pasaron con él al Cisen. Después entraron al negocio de los materiales electorales.
En 1999 ya eran proveedores electorales en el Estado de México. En 2005 estuvieron involucrados en un escándalo de presuntos sobornos que terminó con la renuncia de consejeros.
Entre 2015 y 2023, sus empresas obtuvieron contratos por 2 mil 94 millones de pesos con 23 organismos electorales estatales. En 2024 y 2025 sumaron otros 646.3 millones: 2 mil 740.3 millones de pesos en total.
Según Buenrostro, simulaban competir entre sí, usaban prestanombres y algunas carecían de empleados e infraestructura.
Córdova dice que él no contrató nada, que fueron los organismos locales. Pero, como recordó la presidenta, desde 2014 el Consejo General del INE nombra a sus consejeros. El consejo que presidía designó a quienes dirigían las instituciones contratantes. También puso a Taddei al frente del instituto electoral de Sonora.
Urge revisar lo que se hizo durante el periodo de Córdova.
¿Y Padilla Aguilar, antiguo jefe de los contratistas? Cercano a Acosta Naranjo, hoy milita en Somos. Ahí coincide con Córdova, Baños y Jacobo Molina.
El segundo nocaut
La UIF sigue el dinero y la FGR investiga posibles delitos. Toca a los órganos de fiscalización revisar los contratos desde los tiempos del IFE.
Lo presentado por Sheinbaum, Buenrostro y Reyes Colmenares apunta a una cultura de opacidad compatible con la corrupción.
Creyeron que Sheinbaum estaba a punto de caer. Cometieron el error de Foreman: se agotaron golpeando y ahora están en la lona.
No aprendieron de 2024, cuando Claudia noqueó a Xóchitl y a sus asesores, varios hoy reunidos en Somos. Llegó el segundo nocaut: Sheinbaum exhibió a las figuras opositoras que se apoderaron del INE y convirtieron al árbitro en adversario declarado de la 4T. Si las investigaciones confirman los señalamientos, lo habrán convertido también en una cueva de ladrones.
Gritaron “¡el INE no se toca!”. Ahora tendrán que explicar por qué tantos metían las manos.
Posdata: Somos ya busca su tercer nocaut. Ha amenazado con demandar por daño moral a la presidenta y a su secretaria Anticorrupción. No entienden: así como la 4T eligió a Xóchitl como rival presidencial por ser la aspirante más débil, ahora hará crecer a Somos para que en 2027 reste votos al PAN, al PRI y a MC. Dividirse, triste destino de la oposición.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
