Así es el rayo de energía electromagnética que causa un "impulso irresistible de huir" y que EEUU quiere usar contra inmigrantes
Los Estados Unidos de Donald Trump han cambiado su enfoque sobre la defensa del territorio nacional. Ahí está el programa FORTRESS America, el plan del Pentágono para que sus bases puedan operar con independencia durante 90 días, que nace de una visión que prioriza la fortaleza interna. Pero la Casa Blanca no sólo quiere defenderse de hipotéticos enemigos exteriores, sino también "protegerse" de la inmigración ilegal.
En ese campo, también la tecnología puede ayudar al control migratorio. En esa línea, el Pentágono ha autorizado al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a probar el Heat Ray Weapon, un rayo de calor de grado militar para su posible uso con los migrantes que intentan cruzar la frontera entre EEUU y México.
Conocida oficialmente como Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), el arma está diseñada para provocar que las personas se alejen instintivamente. El rayo, un haz invisible que puede alcanzar los 800 metros, utiliza energía electromagnética dirigida para generar una intensa sensación de quemazón en la piel.
Funcionarios militares han comparado esta sensación con la de abrir un horno caliente y recibir una ráfaga repentina de calor. Según las descripciones del Pentágono, la sensación de hormigueo suele durar entre 10 y 15 minutos, acompañada de lo que los funcionarios han denominado un "impulso instintivo e irresistible de huir" para escapar de dicho efecto.
Cómo funciona y cuánto daño puede causar
Este rayo de calor que causa quemazón se creó a principios de siglo. El ADS fue desarrollado entre 2002 y 2007 bajo el patrocinio del Programa de Armas No Letales del Departamento de Defensa, con el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea como organismo principal. Ya antes, una empresa privada, Raytheon, había comercializado una versión de esta tecnología con un alcance reducido.
El Heat Ray Weapon emite un haz de ondas de 95 GHz de alta potencia (100 kW de potencia de salida), lo que corresponde a una longitud de onda de 3,2 mm, detalla Terasense. Funciona bajo un principio similar al de un horno microondas: excita las moléculas de agua y grasa presentes en la piel, calentándolas instantáneamente. Las ondas milimétricas cortas empleadas por el ADS solo penetran en las capas superiores de la piel.
El rayo está clasificado como "no letal", lo que significa que ha sido diseñado para disuadir o dispersar a las personas sin causarles la muerte. No obstante, esta etiqueta no implica que el sistema sea incapaz de provocar lesiones o generar consecuencias peligrosas en determinadas circunstancias.
Las quemaduras de primer grado aparecen a unos 51 °C y las de segundo grado, a unos 58 °C. Pues bien, el efecto disuasorio del ADS (la quemazón) se manifiesta a temperaturas ligeramente superiores a los 44 °C.
Sin embargo, el dispositivo ha provocado quemaduras superficiales de segundo grado. Durante las pruebas se han observado ampollas del tamaño de un guisante en menos del 0,1% de las exposiciones al ADS, como explicaba Global Security. La mayoría de los sujetos sometidos a las pruebas alcanzaron su umbral de dolor en menos de 3 segundos, y ninguno pudo soportar la exposición durante más de 5 segundos.
Años guardado en un cajón
El ejército estadounidense desplegó brevemente el ADS en Afganistán hace casi dos décadas, pero finalmente decidió no utilizarlo durante operaciones de combate activo. Las autoridades también consideraron emplearlo para el control de multitudes en instalaciones estadounidenses en el extranjero donde se mantenía a detenidos por terrorismo, pero dichos planes fueron descartados. Tanto el Cuerpo de Marines de EEUU como las fuerzas policiales han trabajado en el desarrollo de versiones portátiles.
En el ámbito nacional, en 2018, funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) consideraron utilizar el arma contra migrantes, pero la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, rechazó la idea. También analizaron su potencial en el sector de El Centro, en California, donde los agentes expresaron su preocupación por los cruces que se producían cerca de un río. Hasta se evaluó la posibilidad de usarla durante periodos de disturbios, incluidas las protestas que siguieron al asesinato de George Floyd en 2020.
En varias ocasiones, las fuerzas armadas han llevado a cabo demostraciones del ADS ante los medios de comunicación. El 24 de enero de 2007, en la Base de la Fuerza Aérea Moody (Georgia), se llevó a cabo una de ellas. Un corresponsal de Reuters, que se ofreció como voluntario para recibir el haz durante la demostración, lo describió como "similar a una ráfaga de aire proveniente de un horno muy caliente; demasiado doloroso como para soportarlo sin buscar refugio de inmediato".
Dudas sobre su seguridad y legalidad
Para la CBP, el atractivo del Heat Ray Weapon reside en la posibilidad de controlar grupos de personas sin depender exclusivamente de barreras físicas o del uso de la fuerza convencional. Sin embargo, el rayo plantea dudas sobre la seguridad, la legalidad y la necesidad misma de su implementación.
Un memorando firmado el mes pasado por el secretario de Guerra (Defensa), Pete Hegseth, permite al DHS utilizar el arma durante un periodo de siete meses, a partir del pasado septiembre. Según informa CNN News, la autorización faculta al departamento para probar la tecnología y desarrollar tácticas ante un eventual despliegue en operaciones fronterizas.
El memorando permite el préstamo temporal de un sistema y especifica que este "no deberá ser operado por personal del Departamento de Guerra". Al DHS se le asigna la responsabilidad exclusiva de "la puesta en funcionamiento y el uso del sistema, así como del desarrollo de tácticas, técnicas y procedimientos".
Para las zonas donde cruzan los migrantes
La autorización se produce tras años de debate interno sobre si el ADS debe formar parte de las labores de control migratorio. Los funcionarios ya habían planteado anteriormente la posibilidad de emplear esta tecnología en zonas donde se concentran los cruces ilegales, incluidos aquellos lugares donde los migrantes intentan atravesar ríos.
Un portavoz de la CBP declaró a la CNN que la agencia "evalúa continuamente nuevas tecnologías, especialmente aquellas que mejoran la eficacia operativa y refuerzan las capacidades para cumplir su misión". No se ha confirmado dónde se pondrá a prueba el sistema, cómo se utilizará, ni si está previsto su despliegue contra migrantes.
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