Precios récord en dólares no llegan al ganadero por la caída del tipo de cambio
<b>La ganadería paraguaya</b> atraviesa una paradoja, con los precios que pagan los frigoríficos exportadores por el ganado que están en máximos históricos en dólares, pero los productores no terminan de sentir esa mejora en sus cuentas, y la razón está en el tipo de cambio, según expllicó Esteban Vasconsellos, productor ganadero y asesor de la UGP.
De acuerdo con el asesor, el novillo y la vaquilla pasaron de 4,4 dólares por kilo al gancho a más de 5,50 dólares en doce meses, una suba de casi 22 % en la moneda norteamericana que, en condiciones normales, se celebraría sin matices en cualquier estancia del país. Sin embargo, según Esteban Vasconsellos, el problema aparece cuando el productor convierte esos ingresos a la moneda en la que efectivamente paga sus costos, que incluyen sueldos, combustible, fletes, insumos veterinarios, alimento balanceado, impuestos y mantenimiento se abonan en guaraníes.
En agosto, el dólar cotizaba alrededor de G. 5.900, muy por debajo de los valores con los que arrancó 2026. Vasconsellos sostuvo que esa caída no fue un movimiento menor, sino una de las apreciaciones cambiarias más pronunciadas de la región si se compara con economías vecinas.
“Si el precio internacional sube 22 % en dólares y, al mismo tiempo, el guaraní se aprecia en una magnitud similar o mayor, el productor recibe en su moneda de costos mucho menos de lo que la suba prometía”, resumió.

<b>Consecuencias y perspectivas</b>. Desde el sector se calificó esta dinámica como una transferencia de renta silenciosa, que se mueve desde los sectores que generan dólares hacia aquellos cuyos costos e ingresos están expresados en guaraníes. Se aclaró que no responde a una decisión puntual contra el productor, sino al comportamiento agregado del tipo de cambio.
Las consecuencias concretas de un margen reducido ya son visibles, puesto que se resiente la reposición de animales, el mantenimiento de los campos, alambradas, aguadas, pasturas, la incorporación de tecnología y la mejora genética, factores que sostienen la productividad de mediano y largo plazo.

Vasconsellos reconoció que el manejo de la política cambiaria responde a objetivos macroeconómicos más amplios y que no buscan discutir técnicamente esas decisiones. Su reclamo es que se mire con más atención la cuenta pendiente. “De ella depende, el crecimiento del sector, el aumento del hato de cría, las inversiones y la capacidad futura de Paraguay de seguir siendo un actor relevante en el mercado de la carne” , advirtió finalmente.
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