Extensiones de Chrome registran tus búsquedas para ganar dinero
Las extensiones aprovechan una función propia de Chrome que permite modificar ajustes del navegador, entre ellos el proveedor de búsqueda.
Una investigación de la empresa de ciberseguridad Socket identificó 319 extensiones de Google Chrome que interceptan las búsquedas de los usuarios y las desvían para ganar dinero. Según el informe del investigador John Tuckner, los complementos suman unos 13,4 millones de instalaciones en diez años.
Las extensiones se presentan como herramientas inofensivas, por ejemplo buscadores de manuales, conversores de PDF o sistemas de búsqueda segura. En realidad cambian el buscador predeterminado del navegador y hacen que cada consulta pase primero por un servidor controlado por sus operadores.
El hallazgo amplía una alerta anterior. En abril, Tuckner había identificado 57 extensiones con la misma práctica y cerca de seis millones de descargas. El nuevo análisis elevó la cifra a 319 y las vincula con un grupo reducido de operadores que usan métodos parecidos.
¿Cómo llegan a Chrome y cómo manipulan tus búsquedas?
Las extensiones aprovechan una función propia de Chrome, llamada chrome_settings_override, que permite modificar ajustes del navegador, entre ellos el proveedor de búsqueda. Con la extensión instalada, lo que escribís en la barra viaja primero al servidor del operador y recién después llega a Yahoo o Bing. Esa desviación genera ingresos a través de los sistemas de publicidad y referidos comerciales asociados con las búsquedas.
El principal riesgo para la privacidad es que el operador ve el historial completo de consultas, que suele estar atado a un identificador único. Así puede seguir a una misma persona a lo largo del tiempo. Las búsquedas pueden revelar problemas de salud, situación financiera o intereses laborales.
Ese control también abre la puerta a otros usos. Según el análisis, los operadores podrían mostrar sitios fraudulentos, resultados falsificados o páginas pensadas para distribuir programas maliciosos.
Para llegar a los usuarios, las campañas se promocionan con anuncios pagos, entre ellos los de Google Ads, y ofrecen herramientas como buscadores de manuales, conversores de PDF, búsqueda segura y búsqueda con inteligencia artificial. Además, varias extensiones pasan inadvertidas en la Chrome Web Store, con nombres poco llamativos como Safe Web Search o PDF Manual Finder.
La tienda permite que un complemento no aparezca en sus resultados internos, de modo que solo se instala a través de un enlace directo. La publicidad paga también sirve para colocar sitios falsos por encima de los resultados oficiales.
El antecedente no es nuevo. Hace unos años, Avast detectó 28 extensiones para Chrome y Edge con código malicioso, que según su estimación infectaron a más de tres millones de personas. Socket sostiene que una extensión cuya única función es interceptar búsquedas, que se promociona con anuncios de bajo valor y no aporta nada real al usuario, debe considerarse maliciosa.
¿Cómo saber si tenés una de estas extensiones y qué hacer?
Conviene revisar el navegador si tus búsquedas se desvían a otro sitio o si instalaste un buscador, un conversor de PDF, un buscador de manuales o una herramienta de búsqueda segura después de tocar un anuncio.
Ingresá chrome://extensions en la barra de direcciones, revisá la lista y eliminá las extensiones que no reconozcas, que ya no uses o en las que no confíes. Para borrar una, elegí Eliminar y confirmá. Revisá también cuál es tu motor de búsqueda predeterminado. Un cambio en ese ajuste y las extensiones desconocidas figuran entre las señales de un navegador secuestrado.
Si sospechás que el navegador fue alterado, la recomendación es restablecer la configuración predeterminada. Socket ya había alertado antes sobre complementos de Chrome que roban credenciales de cuentas de Google. Como regla general, antes de instalar una extensión conviene revisar quién la desarrolla, cuántos usuarios tiene y qué permisos pide.
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