La Casa Blanca cierra filas con Hegseth y Rubio y descarta su salida tras el descalabro electoral
Cuando un clamor popular salió a las calles contra la brutalidad de la policía migratoria, después de los asesinatos de dos estadounidenses tiroteados a plena luz del día, Donald Trump cesó a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y reasignó al jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino. Cuando le acorraló el escándalo por la opacidad con los archivos de Jeffrey Epstein, destituyó a la fiscal general Pam Bondi, quien estuvo a cargo de su polémica publicación parcial. Cuando se filtró inadvertidamente una conversación con estrategia militar sensible entre altos cargos del gobierno a través un chat de Signal, apartó al asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y lo convirtió en embajador ante la ONU.
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