Contrapeso necesario: El INE no debe tener “cuotas partidistas”

La autonomía, independencia y credibilidad del Instituto Nacional Electoral (INE) son fundamentales para garantizar elecciones libres y transparentes, destaca David Reyes Aguiar, presidente de Coparmex Mérida.
Al respaldar la demanda de la dirigencia nacional de este organismo patronal, el contador público Reyes Aguiar recalca que México necesita instituciones sólidas, autoridades electorales profesionales y procesos de designación transparentes, sin cuotas partidistas.
No se trata de defender personas, sino de defender instituciones y la confianza de los ciudadanos, refiere.
El Diario publicó que la Coparmex nacional, por medio de su presidente Juan José Sierra Álvarez, advirtió el 4 de noviembre pasado que la crisis en el INE debilita la confianza pública de cara a las elecciones de 2027.
Por ello, propuso dos ejes estratégicos y un plan de ocho propuestas para que la nueva presidencia del INE sea autónoma, legítima, con experiencia electoral, integridad e independencia de criterio.
“Coincidimos con la postura de Coparmex nacional”, reitera Reyes Aguiar. “La confianza empresarial y la confianza institucional están estrechamente relacionadas”.
“Las empresas necesitan reglas claras, estabilidad y autoridades independientes. Cuando se debilita la confianza en las instituciones, aumenta la incertidumbre y se afectan las decisiones de inversión. La certeza institucional es indispensable para generar confianza económica”.
El dirigente afirma que el país necesita un INE autónomo, independiente y con suficientes capacidades técnicas y presupuestales, procesos transparentes para designar a sus autoridades y mecanismos efectivos de fiscalización.
Sobre todo, garantizar que el voto ciudadano se respete y que los resultados reflejen fielmente la voluntad de los mexicanos.
¿El empresariado mexicano está dispuesto a asumir un papel más activo en la defensa de las instituciones democráticas?
“Definitivamente. En Coparmex somos un organismo político, pero apartidista”, refiere. “Tenemos la responsabilidad de participar en los asuntos públicos, promover el voto informado, impulsar la participación ciudadana y defender las instituciones”.
“No podemos ser indiferentes ante decisiones que afectan el futuro democrático y económico del país”.
También advierte que el debilitamiento de los organismos autónomos puede generar mayor incertidumbre jurídica, discrecionalidad y desconfianza entre los inversionistas.
Esto puede traducirse en proyectos que se posponen, capitales que buscan otros destinos y menores oportunidades de crecimiento.
“Las instituciones autónomas son importantes contrapesos y también representan garantías para la competitividad del país”, considera.
“A los empresarios nos preocupa la incertidumbre jurídica, la seguridad, la fortaleza de las instituciones democráticas y la evolución de nuestra relación comercial con Estados Unidos y Canadá, particularmente ante la revisión del T-MEC”.
“México necesita recuperar la confianza para atraer inversiones, generar empleos y aprovechar sus oportunidades de crecimiento”.
Reyes Aguiar recuerda que las inversiones se planean a largo plazo y requieren reglas claras, seguridad jurídica y autoridades confiables; por tanto, es importante la estabilidad institucional en las decisiones de inversión de las empresas.
Además, dice que un inversionista no solamente analiza costos y ubicación, sino que también evalúa la estabilidad institucional y la certeza de que sus inversiones estarán protegidas.
Por ello, el sector empresarial mantiene una preocupación por el entorno político rumbo a 2027.
“Los inversionistas observan con atención el entorno político, regulatorio y jurídico del país”, señala. “Esto no significa necesariamente que vayan a detener sus proyectos, pero sí que incorporan esos factores a sus decisiones de inversión”.
“Necesitamos generar certidumbre y evitar que la incertidumbre institucional se convierta en un freno al crecimiento”.
Yucatán, con certidumbre jurídica
Desde su punto de vista, Yucatán tiene que ofrecer mayor certidumbre jurídica a las empresas, avanzar en la simplificación administrativa, agilizar los trámites gubernamentales, fortalecer la impartición de justicia, garantizar la continuidad de las políticas públicas, combatir la corrupción como una tarea fundamental, y asegurar que todas las empresas compitan bajo las mismas reglas y condiciones.
Se le pregunta sobre las condiciones que necesita Yucatán para atraer nuevas inversiones en un entorno económico y político cambiante.
Y responde: “Necesitamos fortalecer nuestra infraestructura energética, carretera y portuaria. Garantizar el suministro de agua, desarrollar talento especializado y agilizar los trámites para nuevos proyectos”.
“Yucatán tiene grandes ventajas, pero debemos convertirlas en condiciones reales para atraer inversiones y generar empleos de mayor valor agregado”.
El presidente de Coparmex Mérida recuerda que Yucatán va por muy buen rumbo económico porque avanzó al séptimo lugar nacional en el Índice de Competitividad Estatal en la evaluación de 2026 del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), lo que mejoró notablemente su posición en los últimos 20 años.
Además, Mérida está en el sexto lugar entre las ciudades de más de un millón de habitantes. Estas son buenas noticias, pero no se debe confundir como una tarea cumplida.
“No podemos depender únicamente de nuestra ventaja en seguridad y estado de derecho, donde somos el primer lugar nacional”, subraya.
¿Cómo hacer que los trabajadores ganen más, sin comprometer la competitividad de las empresas?
“La inversión es la que genera mayor productividad, y la mayor productividad es la que permite mejores salarios”, responde. “Cuando una empresa invierte en capacitación, tecnología e innovación, produce más y mejor, y eso se traduce en capacidad real para pagar mejor”.
“No se trata de contraponer trabajadores y empresarios”, precisa. “Al contrario, la inversión que eleva la productividad favorece la competitividad de la empresa y al mismo tiempo mejora el poder adquisitivo de los trabajadores”.
“Esa es la ruta: más inversión, más productividad, mejores salarios y empresas más competitivas”.
“Yucatán tiene grandes oportunidades para consolidarse como uno de los destinos más atractivos para la inversión en México. Pero debemos seguir fortaleciendo nuestras ventajas en seguridad, certeza jurídica, infraestructura y capital humano”, destaca.
“En Coparmex seguiremos siendo un organismo propositivo, pero también exigente, porque nuestro compromiso es contribuir a construir un estado con más inversión, mejores empleos y mayores oportunidades para todos los yucatecos”.
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