Madrinas de San Pedro: solidaridad que transforma
San Pedro Garza García, Nuevo León / 07.11.2026 08:01:00
Las crisis también pueden convertirse en oportunidades para demostrar el poder de la solidaridad.
En San Pedro, las Madrinas han encontrado en las necesidades de las familias más vulnerables una razón para organizarse, sumar esfuerzos y transformar historias de vida.
Uno de los momentos en que esta labor cobró especial relevancia fue durante la crisis de agua, cuando los adultos mayores enfrentaban dificultades para abastecerse del líquido, incluso cuando las pipas llegaban a sus colonias.
“Los adultos mayores no podían salir a recopilar agua cuando iban las pipas por las colonias, obviamente, no tenían la fuerza para llevar tinas a sus casas y les llevamos tinacos para que pudieran tener agua en sus casas”, recordó Lourdes Tirado Ibarra.
El contacto directo con los beneficiarios es una de las características de la agrupación.
Más allá de entregar apoyos, sus integrantes mantienen vínculos con las familias y acompañan sus procesos, como ocurrió con un hombre que recibió atención médica después de enfrentar un problema de salud.
“Hice una amiga de ese caso que me tocó visitar a esa familia, hasta el momento tengo contacto con ellos. El señor que visitamos ya habla, ya camina, ya tuvo su cirugía de cerebro y para mí ver ese cambio me llenó el corazón”, compartió Orly Marcuschamer Kleiman.
También han recurrido a actividades para reunir recursos y responder a necesidades específicas.
Luis Miguel Guajardo Valdez, el único padrino de la organización, recordó el caso de un joven que necesitaba una cama para recibir atención médica en su domicilio.
“Llegamos y necesitaban una cama, hicimos un concierto en homenaje a Frank Sinatra para obtener fondos y el cantante es un cha vo joven, y a través de eso le pudimos comprar la cama”, relató.
Otra de las vertientes de trabajo es el programa Fuertes y Seguras, enfocado en mujeres que enfrentan violencia familiar y que necesitan herramientas para recuperar su autonomía.
Patricia Sandoval Navarro recordó el caso de una mujer de 75 años que llegó al programa con afectaciones emocionales por una historia de abuso.
Con el acompañamiento y la donación de freidoras para iniciar un negocio de preparación de alitas, logró generar sus propios ingresos.
“Llegó al programa muy lastimada emocionalmente, llegó muy deprimida y gracias al programa, ella se dio cuenta que podía seguir adelante; a pesar de esta historia de abuso y con 75 años le pudimos donar unas freidoras para hacer alitas, y hoy por hoy gana 75 mil pesos al mes y le cambió la vida”, contó.
A través de estas experiencias, las Madrinas han mantenido una labor que combina gestión, acompañamiento y participación ciudadana.
Historias de adultos mayores, personas enfermas y mujeres que encontraron una oportunidad reflejan el alcance de un esfuerzo que busca que la ayuda llegue directamente a quien la necesita.
nrm
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