Afro dance: ritmo, raíces y expresión en Monterrey
Considerada una de las bellas artes, la danza es una forma de expresión que trasciende el movimiento para contar historias, transmitir emociones y conectar culturas.
En Monterrey, el afro dance comienza a encontrar nuevos espacios para compartir la riqueza de sus raíces africanas a través de una propuesta que combina ritmo, percusión y alegría.
Detrás de esta iniciativa se encuentra Marie Ange Nicole Mehoueme, directora de Afrolatino Dance Academy y maestra de afrolatino, quien encontró en esta disciplina una manera de acercarse nuevamente a sus orígenes y compartir esa conexión con otras personas.
“Yo creo que uno regresa a sus orígenes y cuando llegó ese llamado a mi corazón se me ocurrió como hacer una fusión de lo que fue para mí haber tenido esa cercanía a mis raíces a través de la danza africana”, compartió.
Uno de los elementos que distingue esta expresión es la percusión, cuyos ritmos acompañan los movimientos y marcan una experiencia en la que el cuerpo se convierte en protagonista.
“La percusión, la esencia de conectar con tu corazón. Es algo que causa mucha alegría, es algo que te hace conectarte con el aquí y el ahora”, expresó Mehoueme.
Más allá de la técnica y el aprendizaje de coreografías, la danza también puede convertirse en un espacio para liberar emociones y hacer una pausa en medio de las actividades cotidianas.
Así lo considera Christopher Torres, maestro de baile, quien destaca el valor de esta disciplina para quienes encuentran en ella una forma de expresión personal.
“Para muchos es un hobby y es una manera también de poder expresar y poder sacar todo lo que a veces uno lleva como de su vida cotidiana, del día a día y eso creo que es lo que más me gusta como maestro, poder llevarlos a esos lugares que puedan encontrar ese refugio y esas maneras de expresar cualquier sentimiento o cosa que tengan”, explicó.
Torres considera que la danza también le ha permitido aprender a disfrutar cada momento y descubrir nuevas posibilidades, sin importar la edad o la experiencia de quienes deciden acercarse al baile.
“Como que también la danza me ha enseñado muchísimo a vivir cada momento, cada día y atrévete a soñar, a intentar cosas nuevas, nunca es tarde. La edad solamente es un número y tú te pones ese límite”, compartió.
De esta manera, el afro dance se convierte en una oportunidad para conocer otras tradiciones, acercarse a las raíces africanas y descubrir en el movimiento una forma de expresión que también puede convertirse en refugio, encuentro y celebración.
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