Orgulloso, sin carta blanca para el futuro
La vi madura generando e impulsando las dinámicas de poder hacia los conductos adecuados, sin vandalismo ni desbordes de otro tipo en el reclamo, repudio y exigencias.
Es lo que es -por fín-, la comunidad nacional en su faceta ciudadana, reconociendo y ejerciendo su naturaleza dotada de poder político supremo. Es cuando la vemos ejerciendo su rol de soberano, sin necesidad de elecciones rígidas ni de convocatorias endulzadas con marketing ni promesas fáciles.
Es así como queremos ver siempre a la ciudadanía, rectificando el error humano de elegir, con la esperanza de verla cada vez menos equivocada. Hoy se aprendió el verdadero valor del voto, lamentablemente sobre una experiencia dolorosa, y la necesidad de evaluar mejor en el futuro el valor desmedido que muchos hacen de la venta barata de su poder soberano.
De la clase política, que es lo que siempre fue, un subconjunto reducido de una élite dentro de la sociedad, cuyos miembros se dedican de manera activa y en nuestro caso, constante y generalmente con el propósito prioritario de lograr privilegios ilegítimos, no puedo decir lo mismo.
Pero se ganó mi respeto con el procedimiento impulsado para llegar a la primera meta: destitución, intervención rápida y apresamientos de los principales responsables. Se pusieron los pantalones largos, pero como todo pantalón, no sabemos si los van a sostener por mucho tiempo.
Por eso no me animo a decir que me siento orgulloso de ellos, tal como lo estoy de la Sociedad Política Paraguaya. No se pusieron estos pantalones en el pasado y no creo sensato darles carta blanca para el futuro. Prefiero mantener mis reservas.
Para retirarlas debo estar seguro que los futuros cambios en el país, se harán sobre estrictos carriles institucionales y que no serán nuevamente de acuerdo a las conveniencias del amo señor de la hegemonía, esta vez, con la inestimable y valiosa ayuda de una ciudadanía movilizada.
Anoten señores y señoras, qué sectores de la prensa impulsaron el esclarecimiento del monumental fraude y cuáles intentaron burdamente ocultarlos. Anoten qué lideres políticos estuvieron desde antes a la altura de las circunstancias y de sus deberes con la sociedad, y quiénes se pusieron a defender lo indefendible hasta esperar la orden de soltar la mano.
Anoten qué asuntos quedan pendientes para que haya completa justicia y quiénes siguen hurgando en la cloaca -que aún sigue llena- con el sano propósito de destaparla y llegar hasta el fondo.
Por ahí va el camino de las urnas para el próximo compromiso.
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