Tercera Guerra Mundial: ¿qué pasaría en las primeras 24 horas si comenzara un conflicto nuclear?
Una Tercera Guerra Mundial con armas nucleares podría provocar consecuencias devastadoras desde las primeras horas. Expertos explican qué ocurriría con las ciudades, las comunicaciones y la población
La posibilidad de una Tercera Guerra Mundial continúa generando preocupación internacional debido a las tensiones entre las principales potencias militares y la existencia de miles de armas nucleares capaces de provocar una catástrofe humanitaria.
Aunque no existe evidencia de que un enfrentamiento nuclear global sea inminente, los especialistas han estudiado durante décadas qué ocurriría si alguna de las potencias decidiera utilizar este tipo de armamento.
De acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), a principios de 2026 existían aproximadamente 12,187 ojivas nucleares en el mundo, distribuidas entre nueve países.
Pero ¿qué ocurriría realmente durante las primeras 24 horas de una guerra nuclear?
Los primeros minutos después de una detonación nuclear
Las consecuencias inmediatas dependerían de la potencia del arma, la altura de la explosión, las condiciones meteorológicas y la ubicación del ataque.
Según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), una detonación nuclear genera una combinación de calor extremo, onda expansiva y radiación.
Las personas ubicadas cerca del lugar de la explosión podrían sufrir lesiones mortales de manera inmediata, mientras que edificios, hospitales, carreteras y sistemas eléctricos resultarían gravemente dañados.
La destrucción de infraestructura dificultaría las operaciones de rescate y la atención médica de los sobrevivientes.
Las primeras horas: radiación y sistemas de emergencia
Uno de los peligros posteriores a determinadas explosiones nucleares es la caída radiactiva, también conocida como fallout.
Este fenómeno ocurre cuando partículas contaminadas regresan a la superficie terrestre y pueden desplazarse dependiendo de los vientos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan que, ante una emergencia radiológica, las personas que se encuentren en una zona afectada busquen refugio dentro de edificios resistentes.
Permanecer en el interior durante al menos 24 horas, salvo que las autoridades indiquen otra cosa o exista un peligro inmediato en el edificio, puede reducir considerablemente la exposición a la radiación.
Durante este periodo también podrían presentarse interrupciones de electricidad, telefonía, servicios de emergencia y transporte en las zonas directamente afectadas.
¿Qué ocurriría entre las 12 y las 24 horas?
En un escenario de múltiples ataques, las autoridades tendrían que coordinar operaciones de emergencia mientras evalúan los daños y posibles riesgos de nuevas detonaciones.
La situación podría complicarse por las afectaciones a hospitales, infraestructura de agua potable y servicios esenciales.
La Cruz Roja Internacional advierte que actualmente no existe una capacidad humanitaria adecuada para responder a las consecuencias de una detonación nuclear en una zona densamente poblada.
Si el enfrentamiento involucrara a varios países, también podría producirse una crisis diplomática y militar internacional.
Sin embargo, no es posible establecer una secuencia universal de acontecimientos, porque cada escenario dependería de las decisiones de los gobiernos y de las características del conflicto.
¿El planeta quedaría destruido en un solo día?
Una guerra nuclear no significa necesariamente la destrucción física del planeta, pero sí podría provocar pérdidas humanas extraordinarias y daños duraderos.
Un estudio publicado en Nature Food en 2022 estimó que un enfrentamiento nuclear de gran escala entre Estados Unidos y Rusia podría causar una crisis alimentaria mundial capaz de provocar más de 5,000 millones de muertes por hambre en los años posteriores, bajo las condiciones estudiadas.
Esta estimación corresponde a un modelo científico, no a una predicción de un acontecimiento inevitable.
Los investigadores explicaron que el humo generado por incendios masivos podría alterar el clima y reducir la producción agrícola.
Por ello, las consecuencias de una guerra nuclear no terminarían durante las primeras 24 horas, sino que podrían extenderse durante años.
La existencia de estos riesgos es una de las principales razones por las que organismos internacionales insisten en la importancia del desarme nuclear y los mecanismos diplomáticos para prevenir una escalada militar.
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