Marcha del Orgullo: reclamos, recitales y una columna que avanza hacia el Congreso
“El orgullo es historia y es lucha”, se lee en uno de los carteles que sobresalen entre las banderas multicolores. Lo sostiene Sol Santillán, mientras sus amigos lanzan burbujas que flotan sobre las cabezas de quienes caminan por la Avenida de Mayo. A pocos metros, algunas parejas se besan, otras bailan y varios grupos se detienen para sacarse fotografías. Desde los balcones de los edificios cuelgan banderas con los colores del arcoíris. La música se escucha desde varias cuadras de distancia y, a medida que pasan los minutos, avanzar entre la multitud se vuelve cada vez más difícil. Son las 15 y el centro porteño se transforma en el escenario de la 35ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+, que este sábado reúne a miles de personas frente al Congreso de la Nación.
“El orgullo es amor. Es lo que a los fascistas les revienta”, comenta Sol a LA NACION, mientras las burbujas continúan elevándose entre quienes pasan. A su alrededor, el reggaetón, la cumbia y el pop marcan el ritmo de una tarde en la que la celebración convive con los reclamos. Hay disfraces, pelucas, maquillaje con brillos, abanicos multicolores y banderas anudadas a los hombros. Algunos bailan frente al escenario instalado en las inmediaciones de la Avenida 9 de Julio; otros cantan las canciones que suenan por los parlantes. Entre los edificios históricos, las copas de los árboles y las banderas que se agitan, la avenida comienza a quedar cubierta por una multitud que se extiende a lo largo de varias cuadras.
La estación Lima de la línea A de subte es uno de los puntos donde ese movimiento resulta más evidente. De sus accesos salen grupos de personas que se incorporan a la concentración. Algunos llevan banderas, otros se detienen frente a los puestos callejeros para comprar accesorios. Sobre la avenida, un enorme arcoíris inflable enmarca uno de los escenarios, mientras las banderas de la diversidad se mezclan con las de organizaciones sociales y agrupaciones políticas. La escena reúne a personas de distintas generaciones: chicos acompañados por sus familias, adolescentes, parejas y adultos mayores que recorren las calles entre canciones, abrazos y fotografías.
“Venimos porque siempre lo hacemos, porque el amor es amor, contra eso nadie va a poder ir. La violencia se combate con amor”, cuenta a LA NACION Lucía Maidana, de 32 años, que participa de la jornada junto con Juana, su pareja. A su alrededor, las demostraciones de afecto se suceden entre quienes caminan.
Entre la música, los disfraces y las fotografías también hay mensajes que recuerdan el carácter reivindicativo de la convocatoria. “Nuestro amor es más fuerte del miedo”, se lee en uno de los carteles. En otros sectores aparecen consignas contra la homofobia y afiches que reivindican un feminismo antirracista, transfeminista, disidente, villero y anticapitalista. Las pancartas se mezclan con las banderas trans, bisexuales y del arcoíris. Cada una representa distintas identidades y reclamos que confluyen en una misma movilización, convocada este año bajo el lema “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”.
Para Natali Rivero, esa consigna tiene un significado particular. Su testimonio remite a las recientes agresiones denunciadas contra mujeres trans en los Bosques de Palermo, un episodio que volvió a colocar en discusión la violencia que enfrenta el colectivo. “Lo que pasó el otro día con las compañeras es la violencia que vivimos todos los días, nosotras las mujeres trans. Solo puedo decir que hoy es un día para festejar, pero para concientizar de nuestra lucha. Esos actos de violencia los he vivido, la realidad de la mujer trans es terrible. Pero hoy siento orgullo de estar acá felices festejando a pesar de que nos la querían sacar como lo quieren hacer con nuestros derechos pero no van a poder jamás”, dice a LA NACION.
Reclamo de justicia
El episodio al que se refiere Rivero se encuentra entre los hechos denunciados por organizaciones que reclaman respuestas frente a las agresiones contra personas travestis y trans. La exigencia de justicia se suma a los pedidos de medidas contra los discursos discriminatorios y de políticas públicas que garanticen el acceso a derechos. En la marcha, esas demandas aparecen escritas sobre carteles, banderas y pancartas que los participantes llevan durante el recorrido.
A varias cuadras de allí, frente al Congreso de la Nación, el panorama es diferente. Mientras en las inmediaciones de la Avenida 9 de Julio aumenta la concentración de personas, en la Plaza del Congreso el movimiento todavía resulta más pausado. Algunos recorren los puestos de la feria, otros compran comida y varios grupos permanecen sentados sobre el pasto. Los vendedores ofrecen banderas, prendas, accesorios y objetos con los colores de la diversidad. Sobre las veredas también se despliegan mantas con productos, mientras los asistentes caminan entre los emprendimientos o descansan antes del comienzo de la movilización central.
El escenario levantado frente al Palacio Legislativo está rodeado de estructuras decoradas con franjas multicolores. En uno de sus laterales aparece escrita la consigna de esta edición: “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”. El cielo cubierto de nubes grises contrasta con las banderas, los globos y los accesorios que llevan los participantes. Algunos se acercan al escenario para fotografiarlo y otros continúan recorriendo la feria, donde conviven emprendimientos independientes, organizaciones y proyectos vinculados con la diversidad.
La jornada comenzó este sábado 7 de noviembre, a las 10, con actividades en el escenario ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y De Mayo. En la Plaza del Congreso se instalaron cerca de 450 puestos de emprendimientos, organizaciones y proyectos independientes. El desplazamiento central está previsto para las 16, cuando las agrupaciones comenzarán a avanzar hacia la Plaza del Congreso. Allí se realizará la lectura del documento oficial de la 35ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+ y, posteriormente, el festival artístico.
La convocatoria reúne a organizaciones y colectivos de distintas provincias, con reclamos que abarcan desde la aprobación de una Ley Integral Trans hasta la sanción de una nueva normativa antidiscriminatoria y la implementación de medidas de reparación histórica para travestis y personas trans mayores. También exigen respuestas frente a los ataques de odio, mejores condiciones de acceso a la salud, la educación y el empleo, y políticas públicas destinadas a reducir las desigualdades que afectan a las personas de la diversidad sexual y de género.
Sobre la calle Cerrito, las carrozas permanecen detenidas a la espera de la señal para comenzar a avanzar. La fila se extiende hasta Sarmiento, donde una barrera delimita el sector reservado para la movilización y permite mantener la circulación de vehículos por esa calle. Cerrito permanece cortada a la altura de Corrientes. Entre los vehículos se encuentra el de La Cámpora, identificado como “El Hormiguero”, con fotografías de Cristina Kirchner y Eva Perón.

A pocos metros, otra carroza lleva la consigna “Tierra, techo y trabajo para las travas”, junto con el logo “Nuestro orgullo en la calle”. También está presente el Movimiento Derecho al Futuro, con una estructura que exhibe en su frente la frase “No jodan con nosotres”, acompañada por la bandera LGBTIQ+.
En la misma fila esperan las carrozas del Frente Renovador, Luna Trans y la Unión Cívica Radical (UCR), además de la de Fiesta Polenta. Del otro lado de la Avenida 9 de Julio, sobre Cerrito, también se concentran vehículos que aguardan para incorporarse al recorrido, entre ellos la carroza principal de la marcha.
Emergencia en salud sexual
Entre las demandas difundidas por las organizaciones convocantes también figura la declaración de la emergencia en salud sexual, ante la preocupación por el aumento de las infecciones de transmisión sexual y las dificultades de acceso a medicamentos e insumos. Otro de los cuestionamientos está dirigido al DNU 62/2025, que introdujo modificaciones al artículo 11 de la Ley de Identidad de Género. La marcha incorpora, además, un homenaje a las organizaciones de derechos humanos al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, con referencias a la memoria, la verdad y la justicia. Algunos sectores suman reclamos políticos particulares, entre ellos los vinculados con la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
La realización de la movilización estuvo precedida por conversaciones entre las organizaciones convocantes y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri. La discusión surgió por la visita oficial del papa León XIV, prevista para mañana, domingo 8 de noviembre. Durante esos intercambios se evaluó la posibilidad de modificar la fecha de la marcha, pero finalmente se descartadó. Las partes acordaron un operativo que permitiera desarrollar ambos acontecimientos, por lo que la convocatoria se mantuvo para este sábado.
Sobre la Avenida de Mayo también se observan vehículos preparados para participar del recorrido. Uno de ellos está decorado con globos naranjas, guirnaldas verdes y violetas y adornos brillantes. En su estructura se lee “Orgullo trava, fascistas al closet”, una de las consignas que aparecen entre los manifestantes. A su alrededor, varias personas conversan, se fotografían y observan los preparativos.
Una de las participaciones anunciadas es la de Fiesta Polenta y la Asociación Civil Mocha Celis, que compartirán una carroza durante la movilización. La propuesta reúne a un espacio de la escena nocturna porteña con una institución dedicada a promover el acceso a la educación, el empleo y los derechos de las personas travestis, trans y no binarias. Su presencia forma parte de una jornada en la que las expresiones artísticas y culturales ocupan un lugar junto con las demandas sociales.
El festival previsto tendrá a María Becerra como artista encargada del cierre. También se anunciaron presentaciones de La Joaqui, Six Sex, K4OS, Roze y Tita Print, quien realizará un homenaje a Gilda al cumplirse 30 años de su muerte. La programación incluye a Alan Fabulous, Fabián Jara, Aimel, Aquafinna, Juana Ruda, Juli Martorell, Blujaus, Ambik, Santi Magliocco, La Turca Rahim y Missy Copper. También participará el streamer y comediante Martín Cirio.
En total, la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+ prevé 18 proyectos artísticos. A ellos se sumarán DJs y músicos seleccionados mediante la convocatoria Tocá en la Marcha, con presentaciones de música electrónica, pop y ritmos urbanos.
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