“Las serpientes no son tan malas como creemos y cumplen un rol fundamental”
- <i><b>Jorge Zárate </b></i>
- <b>[email protected] </b>
- <b>Fotos: Gentileza</b>
<i><b>“Empecé con esto investigando, leyendo y conversando con amigos”, cuenta el especialista en serpientes Danilo Krause. Fascinado por el mundo de los reptiles, comenzó a rescatarlos y a estudiar sobre ellos. “Soy un herpetólogo autodidacta”, dice contando que sigue aprendiendo cada día buscando perfeccionarse en su materia.</b></i>
“Mbóicha oitira garrote” (como víbora atrae el garrote) es una popular frase en jopara que refleja el extendido prejuicio que existe sobre estos animales, que en muchos casos son asesinados en vano por miedo y/o desconocimiento respecto a su verdadera peligrosidad para la salud humana. Sin embargo, en la mayoría de los casos no son venenosos y solo atacan si se sienten en peligro.
“En Paraguay tenemos unas 120 especies de serpientes, de las que 15 tienen importancia médica, es decir, tienen venenos y son las llamadas víboras”, apunta Danilo Krause.
Las serpientes son todos los reptiles sin extremidades, en tanto que las víboras son exclusivamente las venenosas, explica. Ellas son la Crotalus, un tipo de cascabel popularmente conocida en guaraní como mbói chini; la Bothrops, a la que llamamos jarara y tiene seis tipos distintos, y la Micrurus, la mbói chumbe, que son las “corales” que tienen siete tipos diferentes.
“Las venenosas son las que más me fascinan y con las que más trabajo”, dice recordando que el “veneno se produce en la glándula de Duvernoy y es una saliva altamente modificada”, explica.
<b>CRECIENTES</b>
La curiosidad sobre estos animales crece en estos días en el que el desborde de ríos y arroyos las están acercando a lo urbano. Krause recuerda que todo el país tiene serpientes y que las costas de los cursos de agua son sus hábitats principales, pero insiste: “Serpientes podemos encontrar en cualquier región de nuestro territorio”.
“En épocas de muchas inundaciones, las madrigueras y otros sitios donde las serpientes encuentran refugio o es su lugar de digestión, se colman de agua y salen a la superficie para buscar nuevos horizontes. Entonces podemos encontrarnos en cualquier lado con estos animales y lo recomendable es siempre que la gente no toque el animal, que no le intente pegar o matar porque cumplen un rol fundamental”, pide.
“Lo mejor que pueden hacer es llamar al cuartel de bomberos voluntarios más cercano y ver si tienen capacitación para poder rescatar al animal y trasladarlo a otros sitios. Es importante que la gente aprenda a convivir con ellas”, reclama.

<b>CAPACITACIONES</b>
Krause realiza de manera constante capacitaciones mediante cursos breves, sobre los que el lector puede informarse en sus redes sociales, en las que se aprende a identificar y rescatar serpientes.
“La idea es que la gente pueda manipular y saber qué hacer cuando hay un accidente, etc. Digamos que llamar a los bomberos sería en este caso la primera instancia, pero con el tiempo, de a poquito, sería bueno que la gente misma vaya capacitándose y aprendiendo a solucionar el tema o simplemente esperar que el animal se vaya, que muchas veces es una opción también”, apunta.
“Antes se veían fotos de serpientes muertas en las redes, ahora por lo menos la gente pregunta cómo hacer para rescatarlas o devolverlas a su hábitat”, celebra.
<b>UN SERPENTARIO ESPECIAL</b>
Krause prepara actualmente un serpentario nuevo en Carmen del Paraná, donde planea seguir desarrollando su actividad. “Estos espacios están destinados a la gente que quiere ver una serpiente, capaz quiere tocar una, quiere aprender más. El serpentario las presenta vivas en algo parecido a su hábitat para que puedas ver cómo vive, qué come, a qué tamaño puede crecer, cómo reacciona cuando ve una persona”, relata.
Después de años de administrar su reconocido Serpentario Guaraní en Colonia Friesland, San Pedro, el herpetólogo está mudando el espacio hacia Itapúa.
“La segunda gran tarea es servir como un refugio cuando se rescata una serpiente para que pueda tener un sitio seguro donde vivir, donde se decide después de un montón de estudios qué se le hace, si es que ese animal sigue en el serpentario, va a quedar ahí, si se le va a liberar, cuándo se le va a liberar”, agrega.
“Aparte de eso cumple un rol fundamental en estudios científicos, en apoyos para tesis, estudios de parasitología, estudios de descripción y especies nuevas, como también de comportamientos en sí, de la alimentación y de crecimiento, niveles de estrés, etc.”, agrega.
“Hoy en día el Serpentario Guaraní es de los únicos con especies autóctonas del país y se esfuerza por hacerle entender a la gente lo que son las serpientes en sí, que no son tan malas como creemos, que estos animales cumplen un rol en la naturaleza”, expone.

<b>MUTUA CONVENIENCIA</b>
El herpetólogo entiende que el estudio de estos animales es importante “para aprender a llevarnos bien con ellas”. Krause indica que “lo comparo muchas veces con lo que es la convivencia con una pareja (risas). Existen normas, cosas que a tu pareja le gustan que a vos no y hay que buscar un equilibrio”, apunta.
“Entonces tenemos que conocer un poquito más de su biología, entender si hay especies nuevas, cuáles son las especies en peligro de extinción, las que pueden aportar muchísimo al ecoturismo en nuestro país, etc.”, argumenta.
A la hora de hablar de los beneficios de las serpientes, recuerda: “Todos los seres vivos cumplen un rol en la cadena alimenticia”, recuerda Krause. “Los reptiles tienen un grupo que ellos controlan, pero hay otros animales que controlan los reptiles y hay incluso reptiles que se controlan entre sí, como hay serpientes que se controlan entre sí, etc.”, expone.
Explica que las serpientes son esenciales para mantener la población de roedores controlada: “La gente quiere creer que los gatos son los que le van a solucionar el problema de los roedores y no es así. Son principalmente las serpientes. Una sola puede eliminar todo un nido de ratas, mata muchas más que los gatos. Y si uno toma en cuenta las enfermedades que pueden transmitir las ratas, entendemos que son mucho más graves que la mordida de una serpiente”, concluye señalando.
<u><b>VENCER LA IGNORANCIA</b></u>
“La ignorancia juega el rol más importante para alimentar el miedo y el terror que se les tiene a las serpientes”, dice Danilo Krause. “Esto es lo que hace que tengamos creencias como que las serpientes tienen superpoderes, que saltan, que persiguen, que sus acciones están vinculadas con la maldad, que nos quieran hacer daño, siendo que en realidad las serpientes todo lo que quieren es exactamente lo contrario. ¡No nos quieren ni ver, no quieren estar con nosotros, no quieren estar cerca!”, recuerda.
“Aunque pueda aparecer una serpiente en tu casa, no significa que ella quiera estar ahí, significa que se inundó su madriguera y que va en búsqueda de un refugio nuevo. No es nada fuera de lo normal, puede pasar, pero la ignorancia sobre estos animales es ya un problema casi cultural”, apunta el herpetólogo.
“La única forma de erradicar y atacar eso es encarando la cuestión educativa, enseñando más a la gente, metiendo esto en la malla curricular de los distintos colegios, centros educativos, facultades, universidades, etc.”, considera.
Explica que la capacitación es importante para evitar accidentes fatales en una mordedura de víbora venenosa. “Sobre todo porque tenemos una cultura bastante fea en lo que hace a accidentes ofídicos. No nos faltan ganas de querer hacer alguna estupidez, como torniquetes, cortar la herida, automedicarnos, etc., que no tienen absolutamente ningún sentido”, recuerda.
Pide por ello más capacitación al personal de salud: “Falta mucho para que nuestros médicos sepan este tema y para poder hacer eso hay que meter esto en la malla curricular de la Facultad de Medicina, que no está. Nosotros confiamos que el médico sabe de accidentes con ofidios, pero no es así”.
Por eso convoca a participar de sus cursos: “Si aprendemos cómo reaccionan las víboras, vamos a disminuir muchísimo los accidentes ofídicos”. También invita a seguirlo por redes, donde “siempre estamos abiertos para responder las consultas y dudas que tenga la gente”, dice invitando a visitar los sitios donde muestra “lo que es parte de mi vida, mi locura diaria y otras cosas cotidianas buscando que también sean educativas, entretenidas y que la gente aprenda algo provechoso sobre las serpientes”, dice.

<u><b>LAS MÁS EXÓTICAS</b></u>
Cuando se le pregunta cuál sería la especie más exótica o difícil de encontrar en el país, Danilo Krause apunta que “hay varias, pero últimamente se descubrió la Phalotris shawnella, una especie en peligro de extinción. Después podríamos hablar de la Phalotris nigrilatus, de la que hace poco hicimos un documento describiéndola, incluso sus coloraciones y su hábitat, porque es una de las especies que más conozco”, comenta.
Las Phalotris, popularmente conocidas como culebras, son endémicas en nuestro país y Krause tiene una relación especial con la especie: “Soy la persona que más ejemplares encontró de las nigrilatus, que habitan el departamento de San Pedro principalmente”, comenta.
“Esas pequeñas culebritas son muy especiales, muy raras y difíciles de encontrar. Igual siempre hay novedades, la naturaleza nos sorprende. Hay otras especies también que son bastante raras e interesantes, está por ejemplo la Chironius exoletus (conocida como el látigo verde)”, menciona.
“También hay una culebra bastante rara, que es la Phalotris normanscotti, bichos raros y escasos, no los vamos a encontrar en cualquier lado”, apunta. Le agrega a ellas la impresionante jarara kurusu, que “tiene una coloración negra y dorada” y puede alcanzar los dos metros de largo.

Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
