"Tenía 16 años cuando empecé a revender por Internet. Unos meses después, mi garaje era un almacén y ganaba 25.000 dólares al mes"
Ethan Alexander tenía 16 años cuando recibió los 500 dólares que su bisabuelo había dejado establecidos como regalo anual para sus bisnietos.
Era mayo de 2025, cursaba segundo año de secundaria y acababa de abandonar el lacrosse, por lo que tenía más tiempo libre del habitual. Poco después encontró en Instagram un video sobre reventa de productos por Internet y decidió gastar todo el regalo en alguien que le enseñara cómo funcionaba el negocio.
No hizo una gran investigación previa. Su razonamiento fue: “¿Qué es lo peor que puede pasar?”. El resultado apareció con rapidez. Durante el primer mes generó algo menos de 10.000 dólares en ventas y en agosto superó los 25.000.
El modelo se basaba en grandes volúmenes y márgenes relativamente pequeños. Alexander buscaba artículos capaces de dejarle entre dos y cuatro dólares de beneficio por unidad y trataba de vender muchos. Utilizaba herramientas para vendedores de Amazon y también inteligencia artificial para desarrollar su propio sistema de búsqueda de productos. Business Insider
Su primer gran producto fue detergente de Walmart
Alexander descubrió que podía comprar detergente en Walmart y revenderlo en Amazon con un margen cercano al 25%. Pasaba horas conduciendo su camioneta entre distintas sucursales del área de Kansas City y compraba toda la cantidad que podía transportar. En poco tiempo, el garaje familiar quedó repleto de cajas y terminó funcionando como un almacén.
Ethan y su madre. Foto: Ethan Alexander.Las jornadas eran largas. Por la tarde compraba productos, por la noche los empaquetaba hasta la madrugada y después se levantaba para llevar los paquetes al correo. Allí terminaron conociéndolo por su nombre. Alexander admite que “el trabajo no era glamoroso”: había creado, en la práctica, un empleo de almacén dentro de su propia casa.
El crecimiento tuvo además costos personales. Vio poco a sus amigos durante aquel verano porque estaba concentrado en aumentar las ventas. Su madre, propietaria de un negocio de salud y bienestar y también asesora empresarial, fue una ayuda importante. Alexander provenía además de una familia con antecedentes emprendedores y trató de aprovechar esa experiencia.
Llegó a comprar US$45.000 en productos durante algunos meses
El hecho de ser menor de edad también provocó situaciones poco habituales. En algunos meses realizaba compras por hasta 45.000 dólares. Al principio utilizaba la tarjeta de crédito de su madre, pero las transacciones comenzaron a ser marcadas como posible fraude y tuvo que recurrir a grandes cantidades de efectivo para algunas recorridas por Walmart.
El garaje convertido en almacén. Foto: Ethan Alexander.Contrató además a algunas personas para ayudarlo con los envíos. Una de ellas colocó etiquetas incorrectas y el error le costó miles de dólares. La experiencia, asegura, le enseñó tanto sobre los riesgos del negocio como sobre sus recompensas.
En febrero de 2026 decidió detener la actividad. Mantener el volumen requerido por Amazon se había vuelto demasiado exigente y sus calificaciones escolares estaban empeorando. Utilizó parte del dinero para comprar ropa y unas gafas Meta, pero invirtió buena parte de las ganancias.
Ahora tiene 18 años y planea ir a la universidad. Aun así, no duda sobre el rumbo a largo plazo. Después de convertir 500 dólares y un verano libre en un negocio de cinco cifras mensuales, afirma que volverá a emprender: “No hay otra opción”.
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