Negocios, poder y millones: el imperio de Miguel Vázquez bajo la sombra de ueno bank
La expansión de ueno bank y del Grupo Vázquez fue el resultado de años de adquisiciones, fusiones y movimientos empresariales que transformaron una financiera en uno de los conglomerados más grandes del Paraguay. Detrás de ese crecimiento estuvo Miguel Vázquez, quien buscaba llevar su grupo a una valoración superior a los USD 1.000 millones y convertirlo en el primer unicornio paraguayo.

En apenas tres años, ueno consiguió posicionarse en el mercado financiero, alcanzó una cartera de aproximadamente tres millones de usuarios y extendió su presencia a través de unas 28 empresas vinculadas a distintos sectores, como tecnología, ganadería, logística, medios de comunicación, turismo y comercio minorista.
La marca verde llegó a ocupar espacios en plazas, eventos deportivos, establecimientos comerciales y diferentes puntos del país. Sin embargo, detrás de esa imagen de innovación y crecimiento comenzaron a surgir cuestionamientos sobre el origen de los recursos que financiaron la expansión, las relaciones políticas y empresariales del grupo y sus operaciones con instituciones públicas.
🔎 Los antecedentes familiares y el origen del negocio
La trayectoria empresarial de Miguel Vázquez Villasanti tiene sus raíces en Credicentro, financiera vinculada históricamente a su padre, Víctor Hugo Vázquez, quien participó en su fundación y control accionario desde 1984.
Por el lado materno, Vázquez también hacía referencia a la historia empresarial de los Villasanti, cuyo abuelo fue un mecánico que terminó fundando Cóndor SACI, reconocida concesionaria de Mercedes-Benz en Paraguay.
Uno de los primeros movimientos importantes para la posterior construcción de ueno ocurrió en octubre de 2020, cuando Credicentro concretó una triple fusión mediante la absorción de Pasfin y LCR. La operación permitió incorporar los activos, pasivos y emisiones de bonos de ambas compañías, aunque también reunió bajo una misma estructura a entidades que arrastraban antecedentes judiciales y denuncias.
En ese escenario aparece Santiago Peña. De acuerdo con la composición accionaria de Credicentro correspondiente a finales de 2019, el entonces exministro de Hacienda y aspirante a la Presidencia figuraba como titular de acciones preferidas clase K, sin derecho a voto, por un valor de G. 1.500 millones.
🔎 Las entidades absorbidas y sus antecedentes
Pasfin acumulaba cuestionamientos por presuntas irregularidades en operaciones de crédito. Uno de los casos se remonta a 2017, cuando una empresa agroganadera canceló un préstamo gestionado mediante la financiera, pero posteriormente denunció que no le devolvieron los pagarés entregados como garantía. En 2018, la firma inició acciones ante el intento de volver a cobrar una deuda que ya había sido saldada.
El 1 de marzo de 2019, la Fiscalía imputó por estafa a Carlos Oleñik Memmel, entonces presidente de Pasfin, y posteriormente a su socio Hugo Martínez.
Los antecedentes de Oleñik volvieron a tomar notoriedad en julio de 2023, cuando fue detenido durante el operativo Pavo Real, que investigó un supuesto esquema de lavado de activos relacionado con el narcotraficante Jarvis Chimenes Pavão. En mayo de 2026 recibió una condena de tres años de prisión por una causa de estafa contra la financiera FIC, vinculada a operaciones con cheques de Annuaki SA, firma relacionada con el esquema investigado.
Otra de las empresas incorporadas fue LCR Saeca, constituida en 2008. Antes de su absorción, en 2020, había colocado bonos por G. 65.000 millones. La financiera también fue mencionada en denuncias por presuntas estafas mediante pagarés, registradas durante el periodo previo a la fusión.

🔎 La transformación en entidad bancaria
El proceso de expansión continuó en 2021. El 6 de septiembre de ese año, el Grupo Vázquez adquirió las acciones de Financiera El Comercio y pasó a controlar la entidad.
En diciembre se concretó una nueva reorganización: El Comercio absorbió a Credicentro, que previamente había incorporado a Pasfin y LCR. De esa operación surgió Financiera ueno, que concentró los negocios financieros del grupo.
El proyecto avanzó hacia un modelo de banca digital y, entre noviembre y diciembre de 2023, obtuvo la autorización del Banco Central del Paraguay para operar como banco.
La estructura directiva quedó encabezada por Juan Manuel Gustale Cardoni, como presidente, mientras Federico Miguel Vázquez Villasanti asumió como vicepresidente primero y CEO. Posteriormente, la fusión con Visión Banco permitió ampliar la presencia de la entidad y su cartera de clientes, que llegó a superar los 2,6 millones, según los datos difundidos.
🔎 La estructura internacional y los vínculos políticos
En 2023, el Grupo Vázquez también avanzó con una reorganización empresarial fuera del país mediante la creación de U Holding, constituida en el Gran Ducado de Luxemburgo.
En la estructura societaria mencionada aparecen Francisco Peña, hermano del entonces presidente Santiago Peña, y Juan Carlos López Moreira, quien se desempeñó como jefe de Gabinete durante el gobierno de Horacio Cartes, además de otros nombres.
Otro punto que generó cuestionamientos fue el crecimiento de los contratos estatales de itti SA, empresa perteneciente al Grupo Vázquez. Entre las operaciones mencionadas figuran negocios relacionados con el Parque Tecnológico Itaipú y el Banco Nacional de Fomento (BNF).
En 2025, Santiago Peña también quedó en el centro de cuestionamientos por su participación en ueno Holding, declarada inicialmente en G. 6.144 millones, equivalente al 1,58% del capital. Esa participación figuraba en su declaración jurada inicial de 2023. Posteriormente, el entonces mandatario rectificó el documento y consignó que ya no contaba con esas acciones, luego de un proceso de rescate y anulación.
La relación entre el entorno empresarial y las instituciones públicas también quedó bajo atención por el nombramiento de Carlos Carvallo Spalding al frente del Banco Central del Paraguay. Carvallo había presidido Financiera ueno entre 2021 y 2023. Tanto él como Santiago Peña terminaron con prisión preventiva en el marco de la investigación relacionada con el caso.

🔎 Las advertencias del Banco Central y el derrumbe
Las primeras señales que marcaron el inicio de la crisis aparecen en un memorando fechado el 10 de julio de 2026, elaborado por Fernando Rivarola, entonces gerente de Supervisión del Banco Central del Paraguay.
El documento advertía sobre posibles operaciones de triangulación financiera entre empresas vinculadas, entre ellas Vinanzas, itti y el Grupo Vázquez. Según las observaciones, estas operaciones podrían haber sido utilizadas para evitar los límites regulatorios establecidos para la concesión de créditos.
La situación tomó otra dimensión tras la intervención del Banco Central y la posterior denuncia presentada ante la Fiscalía. La investigación avanzó rápidamente y derivó en la detención de Miguel Vázquez y otros cinco directivos, además de más de 20 personas imputadas.
El caso también alcanzó al entonces presidente Santiago Peña, quien pasó de enfrentar un proceso de juicio político a quedar imputado en la investigación penal. Su salida del Poder Ejecutivo se produjo en medio de la crisis política y financiera que sacudió al país.
El proyecto que buscaba posicionarse como el primer unicornio paraguayo terminó así en el centro de uno de los mayores escándalos financieros y políticos recientes. Las operaciones entre empresas vinculadas, los movimientos de capital, los contratos estatales y las relaciones con figuras del poder forman parte de una investigación que busca determinar cómo se construyó el conglomerado y cuáles fueron las responsabilidades de sus protagonistas.
📰 Vía: Última Hora
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